“El poder que formo el cuerpo, es el poder que puede sanarlo”. La tarea del Alphabiotista es ayudar a desbloquear ese poder y esa energía para que fluya libremente a través del cuerpo-mente y por tanto conectarnos con la energía universal que es amor, armonía y sabiduría.
Nosotros somos quienes permitimos o bloqueamos el flujo de la energía divina circule a través de nosotros. Nuestros pensamientos, sentimientos, emociones y nivel de conciencia, nuestros hábitos de alimentación, movimiento o sedentarismo y demás factores nos hacen o no un buen canal para el libre transito de esta energía pues todo es eso; energía.
Todo es vibración y nuestra realidad exterior siempre se corresponde con nuestra realidad interior, no hay escapatoria aunque a muchas personas les resulte incomodo e injusto, pues es mas fácil y agradable buscar allá afuera y culpar a lo que se pueda y a quien se pueda de las desgracias y malestares que nos aquejan.